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#0.5 11.04.02 / 03.05.02 Texto_fys02. Sevilla, febrero 2002
Los amuletos, llaveros, medallas, pulseras... cargados de determinada iconología nos sirven de intermediarios entre lo deseado y lo que se quiera o se pudiera conseguir. Les atribuimos características mágicas, sacras e incluso áureas a estos objetos con el fin de que sirvan de catalizador de las fuerzas de la suerte en nuestra invocación de cambio de fortuna. Una acción viene tras una decisión consciente o inconsciente. En el caso inconsciente: podría ser por manipulación, por la creación metodológica de ciertas costumbres, mediante subliminalidad, o por la simple respuesta instintiva de nuestro sistema orgánico; la consciente implica una reflexión, la elección y maduración de una idea. Una y otra, la acción consciente y la inconsciente son la forma que tenemos de posicionarnos en la vida. Vestirnos confirma que somos desnudos. La televisión apagada nos afirma la existencia del audiovisual como mass-media que habita y a veces reordena constantemente nuestro hogar. Escuchar determinada música nos ayuda a trasladarnos metafóri-camente a un lugar emocional distante o ausente que con la música se nos hace cercano o presente. Al leer un texto, en el desciframiento de los códigos escritos (más o menos lejanos a nuestra cultura), vivenciamos los relatos, las ideas qué y cómo nos han sido contadas por un narrador desconocido personalmente. Si cerramos los ojos en un lugar oscuro, tranquilo, y dejamos descansar al nervio óptico, estamos ante la no presencia de las apariencias que nos rodean. fotografía es la confirmación de la existencia del ser fotografiado -aun en la manipulación fotodigital (donde codificamos en un lenguaje visual al ser imaginario)- la foto es una especie de rememoración gráfico-mágica con determinadas cualidades estéticas que nos sirven de recordatorio, de amuleto que invoca lo que hemos querido representar. La ubicación de lo que se representa puede llegar a ser tan o más importante que lo representado. La colocación de la representación de los seres queridos en un lugar cercano nos ayuda a sentir su presencia, como en la mesilla de noche donde pretendemos que nos acompañen, que se hagan presentes, en momentos vulnerables de la conciencia: el sueño... falta de vigilia. Se puede ser pero no estar: Lo que no está ausente ni presente, simple- mente no existe ( en ese momento ). Espero que los dibujos y pinturas aquí expuestos os sirvan de amuletos que intenten atraeros a este mundo estético. el gesto se hizo mimo |